Pues eso, que acabo de ver en la calle un anuncio de Ecovidrio en una marquesina y más coraje no me ha podido dar. Los ojos como platos, oiga, se me salían de las órbitas. Se basa el cartelito de marras en su campaña de mierda para desmitificar, según dicen, las fake news sobre el reciclaje del vidrio en España
Si la vergüenza, ese sano y sapiencial sentimiento humano, no estuviera en horas bajas, lo de la detención de veintidós activistas medioambientales del grupo Futuro Vegetal por pertenencia a organización criminal sería de vergüenza ajena. Sesenta y cinco delitos se les imputan, gravísimos